UNA POESÍA PARA DÁMASO


A estas alturas, nadie puede negar la ligadura del toreo con el arte, ya no solo del toreo como arte en sí mismo, sino la unión entre los distintos paradigmas del arte con el mundo taurino. Música, pintura, literatura, cine, escultura, fotografía, etc… todos estos son mundos artísticos en los que encontramos homenajes al toreo. Muchos son los artistas que en algún momento de su trabajo han sido inspirados por el buen hacer de un torero, por la pasión taurina, la bella aficionada que contempla el detalle de una buena faena, la majestuosa estampa de un toro bravo. Son cientos los ejemplos que encontramos en todas las facetas. 

Todo lo anterior lo vengo a decir, porque de vez en cuando me llevo alguna sorpresa al escarbar entre todo el material que tengo por aquí en medio (cualquier día mi mujer me mata) del cual creo que casi lo tengo controlado, y no es cierto. Hace unos días, intentando poner un poco de orden en el material que hay, me encontré una carpeta, la cual curioseé inmediatamente, con el consiguiente abandono del trabajo que tenía previsto, (no me extraña que mi mujer se ponga de los nervios), el caso es que me puse a mirar la carpeta y ¡Vaya tela! Resulta que además de la fotografía también le gustaba escribir poemas. No es que tenga muchos, pero si algunos curiosos, y que con vuestro permiso, en vez de tenerlas guardadas en un cajón, os voy a mostrar, bien por el tema taurino de presentan algunos o bien por la jocosidad con que trata algún tema. Ya sé que para premio planeta no son, posiblemente no tengan ningún merito, literariamente hablando, pero seguro que cosas peores habremos leído en algún momento de nuestra vida ¿Verdad? Tampoco os voy a bombardear con el tema, pero si pondré alguno, para dar pie a las imágenes que ponga en ese momento, intentando relacionar poema y fotografías, aunque no siempre lo consiga. 

Pero hoy si hay relación poema-fotos, porque os voy a poner la que dedica a Dámaso González (gran ídolo de mi padre) con motivo de la faena realizada en Valencia el 2 de agosto de 1981 (Las imágenes que pongo, corresponden a distintas épocas del torero) en la que, a pesar de ser pitoneado por el astado en suerte, logró las dos orejas, pero mejor a que lo cuente yo, es que lo cuente mi padre, que él sí estuvo, y en el viaje de regreso, escribió lo siguiente:

 Hasta las Torres de Cuarte
Ayer estaban temblando,
Emocionadas del arte
Y el valor “acojonante”
Por Dámaso derramado.

Dámaso no tuvo suerte
En su primer enemigo
Y al sexto esperó impaciente
Haciendo temblar la gente
De pié puesta en el tendido

El diestro que fue cogido
De una forma aparatosa
Aunque supo estaba herido
Al público complacido
Brindó su faena monstruosa.

Por mil distintas razones
De su torerísima gesta
Dámaso con ¡dos cojones!
Luchó como los leones
Salvando la tarde muerta.

Hasta los intransigentes
Al torero se rindieron
Pues allí en la plaza vieron
Como al torero aplaudieron
Enloquecidas las gentes.

Le pudo y lidió al “marrajo”
Pegando pases y, herido
A Valencia boca abajo
Él la puso ‘qué carajo!
Porque torero ha nacido



Tras gran faena lograda
Tumbó de golpe a la fiera
Al irse tras la espada
Después de lucha ganada,
Por su vergüenza torera

Dos orejas se le dieron
Que pidió toda la plaza
Porque unidos entendieron
Al diestro cuando le vieron
Su entrega y grandiosa raza

 Se pasó a la enfermería
Y alrededor de la plaza
El público expresaría
Cuanto al diestro se quería
Poniendo su nombre en alza

Y al verle salir andando
Por impulso la afición
Le dio una gran ovación
Y el diestro con emoción
Al coche subió llorando

Pues además de torero
Su corazón es del hombre
Que responde y es sincero
Al beneplácito entero
Que se tributa a su nombre.



Por Antonio Mondéjar Garrido en
el trayecto de Valencia a Albacete
la madrugada del 3 de Agosto de 1981
Nacido en Albacete un 11 de septiembre de 1948, sus primeros lances los realizó en tierras manchegas, pasando posteriormente a formar parte de la parte más formal de un espectáculo cómico-taurino-musical. Su primer traje, lo estrenó siendo sobresaliente en un festejo que se celebró en Albacete el 27 de agosto de 1966. Al año siguiente, siendo novillero, tuvo una cogida en Santisteban del Puerto (Jaén), aunque este infortunio, lejos de alejarlo de las plazas, le afianzo todavía más las ganas de llegar a ser torero, del que por entonces se apodaba “Curro de Alba”. En Albacete debuta como novillero el 8 de septiembre del 68, en plena Feria Manchega, junto a los también jóvenes novilleros, Santiago López y Antonio Rojas, enfrentándose todos a reses de las Dehesas de Villamarta.




 Sus conquistas como novillero se repiten en las principales plazas, la razón de ello es confirmada el 19 de marzo de 1969, fecha en la que se presenta en la Monumental de Barcelona junto a Juan Asenjo “Calero” y Manuel Maldonado, con novillos de la ganadería de Ramos Matías. Valiente y afortunado, a Dámaso le son concedidas cuatro orejas y un rabo, lo que le supone la aceptación de la afición catalana para volver a su plaza hasta en otras siete ocasiones a lo largo de esa temporada.



Dámaso continua triunfando, muestra de ello es el merito merecido para entrar a las Ventas Madrileñas el 1 de junio del 69, lo que no hace más que confirmar el buen momento que atraviesa. En la plaza de toros de Valencia, se despide de su situación de novillero encerrándose en solitario junto a seis novillos de D. José Benítez Cubero, acabada esta gesta ocurrida un 21 de junio del mismo año, le fueron concedidas un total de siete orejas y un rabo.

Dámaso, Rojas y Pedrés
 

Tres días después de la novillada de Valencia, Dámaso viaja hasta Alicante, ciudad donde tendría lugar la alternativa, siendo apadrinado por Miguel Mateo Salcedo “Miguelín” siendo testigo de aquel acontecimiento Francisco Rivera Pérez “Paquirri”, tocándole dar muerte al bravo de Flores Cubero con el nombre de “Gañalote”. Una vez que termina la temporada en España, decide ir a Hispanoamérica, dilatando así la buena racha que había tenido hasta entonces. A regresar, comienza la nueva temporada, año 1970, y se prepara para recibir la conformación de su alternativa el 14 de mayo, siendo Santiago Martin Sánchez “El Viti” y Miguel Márquez Martin su padrino y testigo respectivamente. Los toros de aquella jornada le correspondieron a la ganadería de Francisco Galache, y el morlaco al que tuvo que hacer frente Dámaso, había sido bautizado con el nombre de “Barranquillo”. Este mismo año, también es confirmado en México, con los matadores mejicanos Manuel Martinez Alcira y Eloy Cavazos Ramírez.



Entre sus mejores momentos en lo alto de la tauromaquia, cabe destacar los años 1978 con 65 festejos siendo parte de ellos en tierras Mejicanas.

1979 con 69 corridas y destacando como uno de los éxitos mas importantes de su carrera la faena realizada Las Ventas madrileñas el 25 de mayo, cortando las dos orejas a una res de la ganadería de La Laguna, saliendo a hombros por la puerta grande.

1980 terminó con 70 espectáculos, en este año se destaca al cortar cuatro orejas el 9 de agosto en Alicante.

Como colofón a sus mejores años, terminamos con 1981, estuvo en el cartel un total de 62 veces, saliendo a hombros por segunda vez de la plaza de Las Ventas el 21 de mayo, al haber cortado una oreja a cada uno de los toros de Torrestrella que le tocaron. Hizo lo propio también en Valencia el 2 de agosto. Pasado esto, viajó a las Américas, Perú, Colombia, Venezuela, Cali, sitio este último donde vuelve a destacar cortando cuatro orejas.


Manuel Caballero, como amigo de Dámaso González, logró convencer a este último para que le diera la alternativa el 20 de septiembre de 1991 en Nimes. El resultado no pudo ser mejor, Dámaso accede y en aquella tarde se hace merecedor de tres orejas, saliendo a hombros del coso francés.


En 1994, después de haber permanecido veinticinco años siendo matador, y habiendo participado en más de 1000 festejos, se corta la coleta en Albacete. Esta es su plaza, es una persona muy querida y admirada, sobre todo por los aficionados taurinos que han admirado su valor, su buen hacer y su destreza en las artes de la tauromaquia. No ha temido jamás la clase de animal que hubiera en el ruedo, haciéndole frente pese a las carencias que este pudiera tener. Como muestra de todo esto, se han unido una serie de aficionados para la creación de un monumento a Dámaso, cerca de la puerta principal de la Plaza de Albacete, al estilo de la que ya permanece en el lugar dedicada a Chicuelo II.
Francisco Parra Muñoz, nos informa de que el nombre del arenero que se abraza a Dámaso en esta imagen era Juan Sánchez, "El Bocha"


Como curiosidad, podemos describir la generada en la plaza de toros de Tarazona de la Mancha (Albacete), plaza en la que al parecer, el reglamento impide el indulto de las reses. A vistas de esto el Presidente dio la orden de entrar a matar, a lo que Dámaso se negó, supuestamente por los valores presentados por el toro de la ganadería de Samuel Flores llamado “Pestillito”, y permaneció en la plaza hasta que el público se unió a él, solicitando también el indulto del animal. Este fue finalmente concedido por el presidente al tiempo que Dámaso era propuesto para la recepción de una sanción gubernativa.
Presente otorgado al maestro por una asociación Taurino-Gastronómica
en prueba de su admiración y reconocimiento.
Imagino, que con esto, ya conoceréis un poco mejor al que ha sido uno de los mayores representantes de Albacete y de Castilla La Mancha en el mundo taurino. Y si por una de esas cosas de la vida, Dámaso González lee esta entrada, espero que sea de su agrado ya que está hecha con el mayor de los cariños y al tiempo aprovecho para felicitarle por los triunfos conseguidos ¡ENHORABUENA! 

Basado en:- Biografía de J. R. Fernández de Cano en la web http://www.mcnbiografias,com 
- Web http://www.portaltaurino.com

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