LA CORRIDA DE LOS RÉCORDS


La máquina del tiempo de Mondéjar Foto, nos lleva en esta ocasión al 7 de octubre de 1973, concretamente a la última corrida de la feria de Hellín (Albacete). Enorme corrida la presenciada, no en vano, a los seis toros portugueses de Cunhal, les fueron cortadas las 12 orejas (y ¡porque no tenían más!) y cuatro rabos. Los maestros fueron Francisco Rivera “Paquirri”, Dámaso González, y el Niño de la Capea.
De las distintas crónicas encontradas de este sobresaliente día, tanto para la afición, como para los encargados de la lidia, podemos destacar lo siguiente:

HELLÍN, Segunda de Feria. 7/10/1973.


Segunda corrida de la Feria hellinera con un lleno total del coso, en la que se lidiaron reses de la ganadería portuguesa de Herederos de Alberto Cunhal Patricio.

Francisco Rivera “PAQUIRRI”.
En su primero, series de verónicas que son aplaudidas por el público, poniendo tres pares de banderillas que son fuertemente ovacionadas. Realiza una faena bien lucida, con diversidad de pases, destacando los derechazos, naturales y varios adornos. Mata de una estocada certera, recibiendo una gran ovación y siendo recompensado con dos orejas, rabo y vuelta el ruedo.
Anduvo bien con la capa en el segundo, de nuevo pone las banderillas recibiendo las ovaciones del respetable. Realiza una buena faena y enlaza series de pases de todas clases, realizando, al igual que al primero, múltiples adornos. Una estocada sirve para terminar con la faena que es obsequiada con dos orejas y vuelta al ruedo.

Dámaso González.
Está bien y lucido con la capa en su primero. Realiza una faena muy valiente con pases por alto, derechazos, molinetes y diversidad de adornos. Mata de un pinchazo y una estocada, recibiendo una clamorosa ovación, dos orejas, rabo y vuelta al ruedo.
En el segundo de su lote (quinto de la tarde), es ovacionado con las verónicas realizadas, que son del agrado del público. Vuelve a realizar una gran faena con los pases por alto, derechazos, circulares y naturales. Termina con media estocada y un descabello al primer toque. Recibe una gran ovación, las dos orejas y la vuelta al ruedo.

El Niño de la Capea.
Al primero le realiza una buena tanda con la capa, siguiendo una gran faena con sabor y estilo por naturales, derechazos y adornos. Pinchazo y estocada rematan la gran faena, recibiendo una gran ovación, dos orejas, rabo y vuelta al ruedo.
Al que cierra la tarde, el primer tercio es más bien soso, entre otros motivos por haberse lanzado al ruedo un espontaneo. Se desquita con una enorme faena, derrochando valor y arte, y realizando todo tipo de pases, destacando los naturales de frente. Una estocada es suficiente para cerrar su actuación y la tarde. Recibe una gran ovación, las dos orejas, el rabo y la vuelta al ruedo.

La corrida de los récords, es como fue llamada esta, y no creo que ningún asistente y aficionado a este arte lo olvide jamás, a pesar de los más de cuarenta años transcurridos. Tres espadas de una categoría excepcional, con unas faenas realizadas tan grandes como ellos y una plaza donde no había cabida ni para la bota de vino, para acabar la tarde despidiendo a tres grandes maestros por la puerta grande de la plaza hellinera. ¡OLÉ!

















LA BARRERA


 EL TENDIDO

¿Conoces alguna otra corrida en la que se concediesen tantos trofeos?

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