TRIUNFO PLENO DE JUANITO MARTINEZ EN SAN SEBASTIAN DE LOS REYES


El carrete de hoy, corresponde a una de las veces que Antonio Mondéjar se "escapó" de las tierras manchegas, para adentrarse en otras plazas. En esta ocasión marchó a los "madriles".

A diez minutos de Madrid, por la carretera  de Francia está la localidad de San Sebastián de los Reyes, la cual tiene una estupenda Plaza de Toros. En ella, por los años 60 y 70, se celebraban, prácticamente todos los domingos, novilladas, algunas de ellas muy interesantes.

Plaza de Toros de San Sebastián de los Reyes.

Hierro de Martínez Benavides.
En esta, del 17 de junio de 1973, debuta Juanito Martínez, y mi padre debió marchar con ellos. Se lidiaron novillos de la ganadería madrileña de Martinez Benavides, por el salmantino "Curri de Camas", el extremeño Paco Robles y Juanito Martínez.

De "Curri de Camas" y de Paco Robles hay pocas fotos, siendo en su mayoría del paisano Juanito Martínez, que es como rezaba en los carteles, aunque pienso que en la actualidad, le llamarán Juan. Como más tarde podrás leer en la crónica que he rescatado de esta tarde, publicada en el semanario El Ruedo, el 3º fue un terremoto, arrasando con todo lo que pillaba por delante. Pero este día, Juan estaba inspirado, y cogiendo la muleta en el momento en que nadie esperaba nada, logró hacer una faena sensacional, quizás de las mejores de su vida. Faena que fue coronada con una soberbia estocada, dándole los madrileños, por unanimidad las dos orejas. Este acontecimiento fue recogido por la cámara de mi padre, puesto que las fotos de Juan, corresponden todas a este tercer toro.

EL PASEILLO


Eugenio Vaz Pavesio, CURRI DE CAMAS
Demostró Curri de Camas estar impuesto en el oficio. No causó cansancio tras haber actuado por la mañana en Las Ventas en el tradicional festival del Montepío de la Policía Municipal. Tuvo un primer novillo de noble embestida, al que sacó partido en lucidas verónicas, administrando inteligentemente la única vara que tomó el novillo que abrió plaza. Inició la faena con tres rodillazos, que se aplauden, para instrumentar una serie de derechazos poderosos. Buena tanda de naturales, con digno remate para resultar la segunda más porfiona. No hay acierto al matar, pero el público, que recuerda la cumplida faena, le premia con una vuelta al ruedo. El cuarto de la tarde flojeó de remos de principio a final. La faena que realizó fue de mimo, evitando el desplome del novillo, qué a pesar de los pesares volvió a tumbarse más de una vez. Mata de pinchazo profundo en buen sitio que basta, y su voluntad es agradecida con fuerte ovación.

Francisco Castellano Robles, PACO ROBLES
Nada destacable con el capote, pues si bien al primero de su lote le instrumentó una serie de verónicas, resultaron más tesoneras que medidas y templadas. Con la muleta saca cosas de calidad con la derecha, que estropea con algún desplante al perder la cara del toro, teniendo que salir huyendo de forma desairada. El cornúpeta ofrece peligro y, tras algunas «reolinas», entra a matar por tres veces, perdiendo la muleta en alguna ocasión. Silencio. Al quinto de la tarde le cortó una merecida oreja tras una faena de la que sobresalieron algunos muletazos de indudable calidad por su temple y mando. Despenó a su oponente de media que basta y es premiado con una oreja. 

EL TERCERO DE LA TARDE

Juan Martínez Lorenzo, JUANITO MARTÍNEZ
El de Albacete fue el triunfador de la tarde. El público asistente, que había quedado más que impresionado, asustado, con la salida del tercer novillo, que se había llevado por delante al peón de confianza primero y, después, puesto en aprietos al propio matador, pidió la sustitución del cornúpeta al presidente. Juanito Martínez supo superar todas estas circunstancias adversas. Incluso el desconcierto que en algunos momentos hubo en la arena durante el primer y segundo tercios. Juanito Martínez, cuando cogió los trastos de matar sorprendió a los presentes dominando totalmente a su enemigo. Y tras dominarlo, instrumentarle una faena a base de series de naturales que se sucedieron una tras otra sin enmendarse y mandando plenamente en plaza. Dominadores pases por alto cuando la ocasión lo requirió, y adornos, del que sobresale un molinete de rodillas en terrenos del novillo. Estocada perfecta que hace innecesaria la puntilla. Dos orejas. En el novillo que cerró plaza instrumentó, de recibo, una ceñida tanda de verónicas. La faena fue variada y de calidad, aunque esta vez adoleciese de falta de ligazón. Pinchazo con desarme y otra gran estocada que termina con el novillo y función. Se le pide la oreja, pero el presidente no la otorga y es paseado a hombros por el redondel.













EL TENDIDO

JOSICO COMENTA: Foto muy curiosa para los que vivieron aquellos años. En la que en segunda fila hacia la derecha se ve a un Sr con el pelo totalmente blanco que era un aficionado conocidísimo por todo el mundillo taurino que vivía en Madrid aunque era andaluz, y que siempre tuvo un enorme cariño a todos los toreros de Albacete. No faltaba jamás allí donde torease un albaceteño en plazas de Madrid y alrededores. Era muy querido por todos y sobre todo, fue muy amigo de Juan Martínez (padre) y de los Amador y Cortés a los que seguía a todos lados. Se llamaba D. Antonio Ruiz, pero todo el mundo lo conocía como D. Antonio "cojones". Estoy seguro que los aficionados "veteranos" de Albacete lo recordarán con mucho cariño y emoción cuando vean la foto.
Con la colaboración de JOSICO.
     

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