FLAMENCO, VERBENAS Y BAILES.


Ahora sí que nos hemos echado al saco otro año. Ya nos hemos cargado el 2014, y comenzamos el 2015, que esperamos sea mejor que el pasado, y si no, como dijo aquel, “Señor, que me quede como estoy”…

Estos que están a punto de terminar, han sido días para compartir alegrías y recuerdos con las personas que más influyen en nuestras vidas, como la familia o los amigos más cercanos. Y precisamente de eso tratan las fotos que vas a ver a continuación. Son dos carretes con imágenes de fiestas y alegrías, en las que participan todos.

FOTO: http://www.vintagemusic.es
En el primer carrete, vemos a un cantaor flamenco, que no acabo de distinguir bien, pero que según el papelito que contenía estas imágenes, corresponden al cantaor “EL NIÑO DE UTRERA”. No lo llego a tener muy claro, porque en las fotos que he comparado si se aprecia cierto parecido, sin embargo, al buscar información, encuentro que marchó a Argentina en 1936, con el comienzo de la guerra civil española. Teniendo en cuenta que nació en 1907, para entonces tenía 29 años, con lo que queda evidenciado que las fotos han de ser posteriores. Aquí es donde se complican las cosas, puesto que al parecer, según he leído en algunos sitios, esta marcha sería definitiva. También cabe la posibilidad de que pasase temporadas en España, y que en una de ellas coincidiera con mi padre. 



El segundo corresponde las fiestas del barrio albaceteño "EL BUEN PASTOR". También conocidas como verbenas, estas eran celebraciones populares, generalmente con motivo de la festividad de algún Santo del barrio o similar. En algunas se instalaban casetas con alguna atracción para los más pequeños y alguna churrería para los mayores. Se celebraban bailes, y los jóvenes del lugar hacían sus pinitos intentando sacar a bailar a la chica de sus ojos, en lo que podría ser el principio de algo maravilloso. Ellas, esperaban sentadas a que su galán se acercase y extendiera su mano ofreciéndole salir al centro para marcar unos pasos, escuchar de su pareja una palabra bonita, un halago que le hiciera sonreír o sentirse especial. Luego, un paseo acompañando a la chica de camino a casa y un furtivo beso sin que nadie los vea. No hablo desde la experiencia, pero seguro que en alguna ocasión tus padres o abuelos te contaron algo parecido, saltándosele casi con toda certeza una sonrisa, o una lágrima… ¡Que tiempos! Diría él. ¡Cuéntame más! Posiblemente dijiste tú.


Hablando de verbenas, y como curiosidad que he encontrado mientras buscaba datos, resulta que en 1936 la Delegación de Asistencia Pública encargó a los talleres de Albacete que quisieran participar, la fabricación de una navaja que sería enviada a los milicianos del Frente Popular para el uso como herramienta de trincheras. Para sufragar este gasto, se organizó una verbena en la que se fijó un precio a la entrada de igual valor que el importe de la navaja.

Y la semana que viene, más toros. Hasta entonces.
   
   

No hay comentarios:

Publicar un comentario