EL REGLAMENTO TAURINO EN ALBACETE, ¡A RAJATABLA! (1ª Parte)


LA SUSPENSIÓN DE LA 2ª CORRIDA DE LA FERIA TAURINA DE 1959 Y EL PORQUÉ DE LA EXCELENTE REPUTACIÓN DE LA PLAZA DE TOROS DE ALBACETE.

Movida fue la feria taurina de Albacete en el año 1959, y es que entre suspensiones y disputas de toreros momentos antes de realizar el paseíllo, no favorecieron en mucho para que el público que acudió a la Plaza realizase su acto de descontento por tales hechos, bien con protestas, bien lanzando sus almohadillas a la arena. Pero lo cierto es que cuando las cosas no se hacen bien, y en beneficio de la fiesta y su reputación, lo mejor es lo que se hizo, pese a quien pese. Por cosas como las que a continuación podrás leer, son por las que la Plaza de Toros de Albacete era considerada como una Plaza de primer nivel. Pero de todo lo ocurrido con la suspensión del 2º festejo, mejor que contarlo yo, es que lo cuente REVERTE, de cuyos hechos dejó debida cuenta relatando los acontecimientos de la manera que a continuación os muestro y que divido en dos partes debido a la extensión del mismo.

Fuente: Semanario El Ruedo, 17 de septiembre de 1959.
ALBACETE. (Reportaje especial, en exclusiva, de nuestro corresponsal «Reverte».)
-Como era de esperar, la suspensión de la segunda corrida de la feria de Albacete ha tenido graves consecuencias, levantando el consiguiente revuelo. El Gobierno Civil de la provincia manchega y la Dirección General de Seguridad difundieron oportunamente las notas oficiales en las que se justifican sus decisiones -y que en este mismo número podrán ustedes leer-, publicadas en toda la prensa española. Pero nosotros hemos buscado información especial en fuentes dignas de todo crédito, recurriendo también a testigos presenciales en los hechos acaecidos en Albacete durante los días 11 y 12 pasados, en lo relativo a todo aquello que no comprobamos personalmente, que es casi todo.

DOCE TOROS RECHAZADOS EN LA DESENCAJONADA
El día 3 ultimo la Empresa «Chopera» -como decimos en las crónicas de las corridas de la feria- mostró a los aficionados parte del ganado dispuesto para los festejos. El año anterior se produjo un regular escándalo por el escaso trapío de una de las corridas, y éste quiso desquitarse. Las taquillas no se abrirían hasta que los aficionados no hubieran comprobado que había toros de verdad. Pero, inexplicablemente, no fue así: Defraudó totalmente la corrida de Antonio Pérez -para la que estaban anunciados Luis Miguel, Jaime Ostos y Diego Puerta- y tampoco convencieron los de doña María Montalvo. La autoridad rechazó doce toros de los dieciocho exhibidos, entre ellos los seis de Antonio Pérez. Por añadidura, los de don Francisco Galacho -que no pudieron desencajonarse por no haber llegado a tiempo, según se dijo-, debían estar también muy tasados -éstos eran para Antonio Ordóñez, Pepe Luis y «Miguelín-, pues antes de que llegaran a Albacete fueron sustituidos por seis con toda la barba de don Alipio Pérez T. Sanchón. Fue la mejor corrida -desencajonada días más tarde gratuitamente-, junto con otra de don Antonio. Pérez, que sustituyó a los que no satisficieron el día 3.
De ahí arrancan algunos comentarios cogidos al azar en los medios taurinos, en el sentido de que Ordóñez no torearía los «alipios»; pero ello no puede afirmarse, aunque deje una espita abierta a las naturales cábalas. Por otra parte, el empresario aseguró:

-Bueno, ya están aquí los toros; ahora hace falta que vengan los toreros.
Y se interpreta el comentario, quizá fortuito y sin intención, como indicio de posibles complicaciones.
El día 11, segunda de feria, mejoró sensiblemente la animación. La primera, con las sustituciones de última hora, que a nadie convencieron, por la lesión dé Luis Miguel, fue un descalabro económico. Pero el día 11 venía a Albacete Antonio Ordóñez, Pepe Luis Vázquez -que goza en esta Plaza de un cartel singular, porque se recuerdan sus tardes de éxito, verdaderamente excepcionales- y «Miguelín», que dejó buen sabor el año anterior. Era la corrida de la ilusión, el cartel más esperado, y de las provincias limítrofes de Levanté y la Mancha e incluso de Madrid se desplazó un importante contingente de aficionados. A las cinco en punto, sin llegar al lleno, la Plaza presentaba un aspecto magnifico y, sobre todo, había expectación. Los toreros en el portón de cuadrillas; con casi todo listo para empezar. A los quince minutos de retraso el público empezó a impacientarse, y cuando los «ayudas» empezaron a recoger capotes y las varas fueron retiradas, cundió la verdad del caso. No había corrida. Fue entonces cuando por los altavoces del coso se dio lectura a la orden de suspensión -que facilitamos en otro lugar de este número-, debido a que Antonio Ordóñez se había presentado sin picadores y «Miguelín» con uno sólo. Los hábiles, dos de Pepe Luis y uno de «Miguelín», manifestaron que sólo picarían los de sus respectivos matadores. Se sugirió a Pepe Luis que actuara como único espada, pero el diestro de S a n Bernardo argumentó que no estaba en condiciones para ello. En consecuencia se dio por suspendido el festejo.
Monumento de Sevilla a Pepe Luis Vázquez frente a la Plaza de Toros de la Real Maestranza. Estatua en bronce de Alberto Germán Franco inaugurada el 20 de Abril de 2003, Paseo de Cristóbal Colón, Sevilla, España
Monumento de Sevilla a Pepe Luis Vázquez frente a la Plaza de Toros de la Real Maestranza. (Wikipedia)
Al conocerse por los amplificadores la decisión se oyeron voces en los tendidos que no podemos reproducir, y el público, indignado, arrojó algunas almohadillas al ruedo; unos, porque no encajaron bien la suspensión de la corrida más ambicionada; otros, como protesta por el proceder de los diestros. En pocos minutos el circo taurino fue desalojado, correctamente, agolpándose el público en las taquillas para canjear las entradas por su Importe. Las inmediaciones de la Plaza se convirtieron en un hervidero de curiosos.

Antonio Ordóñez y «Miguelín» se cambiaron de ropas en una dependencia de la Plaza y, de paisano, fueron conducidos a la Comisaria de Vigilancia, en tanto que Pepe Luis marchó al hotel. saliendo de Albacete aquel mismo día.

LOS PICADORES FUERON DETENIDOS ANTES DE LA CORRIDA
Como se dice en la nota oficial que publicamos, el programa de la corrida no fue aprobado hasta que en la cuadrilla de Antonio Ordóñez figuraron picadores no sancionados; al igual que en la de «Miguelín». Pero pronto se comprobó que no  habían venido a Albacete los que estaban hábiles, reseñados en el programa, sino los hermanos Manuel y Enrique Silvestre Gómez, de la cuadrilla de Ordóñez, y Antonio Chanca Blanco, de la de «Miguelín», inhabilitados por dos meses anteriormente. Hacia la una y media de la tarde fueron detenidos, pasando a la Comisaría, donde permanecieron hasta las cuatro de la madrugada del día siguiente, en que un agente los condujo a la estación. Con el agente de referencia tomaron el tren correo Cartagena-Madrid a las 4,20, llegando a Madrid hacia las once de la mañana e ingresando en la Dirección General de Seguridad. Los detenidos no hicieron manifestación alguna, durmiendo durante todo el viaje. En Madrid pidieron que se informara a una tertulia taurina donde habitualmente se reúnen con otros compañeros de profesión; pero no fue atendida su demanda.
Estatua de Miguelín en Algeciras
Estatua de Miguelín en Algeciras. From Wikimedia Commons by Falconaumanni 
ORDOÑEZ Y «MIGUELÍN» EN LOS CALABOZOS
Conducidos a la Comisaría de Policía, Antonio Ordóñez se mostró sereno y correcto en todo momento. «Miguelín» un tanto apurado y con preocupación. Les acompañaron los hermanos «Dominguín», apoderados de Ordóñez.

En los calabozos, Ordóñez y «Miguelín» recibieron muchas visitas de amigos y admiradores, algunos de los cuales intentaron enviarles colchones para que su estancia fuese menos incómoda. Pero durmieron en el suelo, sobre una manta y un cabezal. Cuando los picadores, de madrugada salieron para ser llevados a Madrid, les dieron a los maestros sus mantas.

Es de notar que un aficionado de Albacete y un marqués sevillano hicieron gestiones, que resultaron infructuosas, para que les permitieran tener como huéspedes en sus casas a los diestros hasta que se resolviera la situación.

Un hotel de la ciudad les sirvió, por encargo la cena, que consumieron con buen apetito en el mismo calabozo.
Continuará...

Después de esto, ¿Te quedan ganas de  ver alguna foto?.
Aquí te dejo, por hoy, con unas cuantas de mi cosecha que he pasado un poco por el ordenador para darles un aire... "diferente" ¿Te gustan?
J. Mondéjar

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