LA PLAZA DE LOS APARECIDOS


Se encuentran restos arqueológicos en la Plaza Periodista Antonio Andújar de Albacete. El hallazgo se ha producido durante las obras de soterramiento de los contenedores. La Alcaldesa de Albacete ha visitado el lugar y ha trasladado la información a la Delegación de Educación y Cultura. (17 de agosto de 2010 - Ayuntamiento de Albacete.)



Tras la noticia se esconden historias que relatan los vecinos de la zona, que al parecer han venido sufriendo o siendo testigos de multitud de fenómenos paranormales durante más de 25 años, llegando incluso algunos vecinos de la zona a verse obligados a vender sus viviendas por los extraños episodios que allí se viven.

Personas que durante años no han querido hablar del tema por miedo a que les tildaran de locos, si bien entre ellos sí que era comentado.

Foto: La Cerca
Fenómenos como fantasmogénesis, teleplástias, clariaudiencia (voces y llantos de niños), termogénesis (frío, descenso brusco de la temperatura), clariesencia (extraño olor a azahar), unidos a un sinfín de fenómenos de efectos físicos (golpes, ruidos extraños, movimiento de objetos, extrañas luces en forma de rayos que confluían en el centro del comedor de unos de los vecinos, relojes que se paran a la vez a una hora determinada).

El fenómeno que más impresiona por naturaleza es el de la fantasmogénesis, fenómeno que en este caso se daba en la aparición de niños, jugando o correteando por el interior de las viviendas, riendo, vistiendo un uniforme a rayas, sin color (como si fueran imágenes en blanco y negro), niños que cuando quieren llamar la atención no dudan en golpear los cristales de las viviendas, niños que, aunque estén jugando, lo dejan todo para atender si les hablan los testigos de los hechos, si bien no han mantenido un diálogo en ningún momento.

También hay varios vecinos que afirman haberse encontrado en sus domicilios con un monje, personas que lo han visto por separado, y posteriormente alguno hasta con su pareja mientras estaban en el salón, un monje encapuchado.

Curiosamente en los alrededores, existió de 1485 a 1835, que fue clausurado, el convento de frailes observantes de San Francisco.

Lo que está claro es que en ocasiones parece como si los seres fallecidos, y enterrados en circunstancias no satisfactorias, necesitaran manifestarse para reclamar lo que entienden justo.

Las manifestaciones son frecuentes, y esta plaza está catalogada por los servicios de emergencia como un punto negro de la ciudad. 

Los fenómenos solo se dan en los edificios colindantes a la plaza. La mayoría de las personas que ocupan estos inmuebles han pertenecido al ejército, incluso han participado en alguna guerra como la de Marruecos.

La zona tiene, entre otras cosas, un alto índice de suicidios. Y la desbandada de los vecinos abandonando inmuebles para su posterior venta, es frecuente cada día.

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