LLORA EL CIELO DE ALBACETE, LLORA EL BELMONTE.



A las 18 horas daba comienzo el partido en el Carlos Belmonte entre el Albacete Balompié y el Girona. El Alba que venía de jugar dos jornadas fuera de casa, con una victoria y una derrota en sus espaldas salía al terreno de juego con ganas de jugar frente a su gente. El Girona así mismo llegaba de ganar al líder y cosechando una buena dinámica en la segunda vuelta. 


Salía el Alba con un 11 con cambios Juan Carlos, Antoñito, Paredes, Núñez, Gonzalo, Diego Benito, Mario Ortíz, Jason, Portu, Curto y Jona. En el banquillo se quedaban Dani Mallo, Corcoles, César Díaz, Rubén Cruz, Carmona, Fede Vico y Adri Gómez.

Machín sacaba como 11 inicial a Becerra, Álamo, Kiko Olivas, Alcalá, Lejeune, Clerc, Granell, Pere Pons, Eloi, Mata y Lekic. Como suplentes se quedaban Germán, Sebastián Coris, Carles Mas, Rubén Alcaráz, Pablo Maffeo, Cristian Herrera y Borja García.


No había hecho más que comenzar el encuentro cuando el colegiado Saguez Oscoz pitaba una falta a Miguel Núñez dentro del área del rival y le sacaba tarjeta roja directa dejando al Alba con 10 durante los restantes 89 minutos de encuentro. No era falta, no fue penalti y mucho menos era para roja directa. Muy atento el árbitro que vio claramente dicho penalti… Esperemos que cuando lo haya visto repetido se le haya caído la cara de la vergüenza. Dejar a un equipo con 10 en el minuto 1 tiene mucho mérito, es muy fácil arbitrar en contra del equipo pequeño. 
Cuando Miguel Núñez abandonaba el terreno de juego en medio de la indignación y la impotencia, Mata convertía la pena máxima en gol, tras parar Juan Carlos, el esférico daba en el palo y el balón se colaba al fondo de la red para infortunio de los manchegos.

El Alba no se achantaba, a pesar de estar con uno menos en el terreno de juego, estaban bien plantados y tenían buenas ideas. Antoñito desbordaba por un lateral, haciendo un autopase perfecto y pasándole la bola a Portu que así mismo la dejaba para Curto y este metía un centro perfecto al que Jona no llegaba. 

A los 15 minutos tenían su mejor oportunidad de la tarde cuando Eloi se armaba de valor y lanzaba la bola pero ésta se perdía por encima del larguero. Unos minutos después pedía el Alba penalti tras hacerle una falta a Portu que no le dejaba rematar en la puerta de Becerra. Jona tendría en sus botas el gol del empate, cuando a los 18 minutos se quedaba mano a mano con el meta catalán que adivinaba las ideas y mandaba el cuero a córner. Como viene siendo ya habitual, de una posible ocasión del Alba se marchaba a una contra del equipo visitante. Sacaba el meta mallorquín una mano milagrosa que salvaba al equipo de ver el 0 – 2 en el marcador. 

Kiko Olivas cometía falta, Benito se encargaba de ponerla para Gonzalo, pero este último no llegaba a rematar a puerta. Momentos después vería Diego Benito la amarilla tras protestar por la falta cometida a Portu en el borde del área. Portu era el encargado de sacar la falta pero la zaga catalana despejaba el balón. El incansable Portu lo intentaba una y otra vez pero el guardameta catalán se quedaba con los balones. El Girona insistía para llegar a la portería de Juan Carlos pero la defensa manchega, férreamente colocada, le impedía el paso y no conseguían finalizar las jugadas. Mata veía la amarilla en el minuto 42 de juego por tirarse dentro del área de Juan Carlos. 

Se iban al descanso ambos equipos con 0 – 1 en el marcador. No habían hecho más que abandonar el verde los jugadores cuando empezó a caer una tromba de agua que empapaba a todos los aficionados. Los que estaban viendo el partido en los goles se refugiaban donde podían, desde debajo del marcador, en los techados de las salidas y hasta en los aseos. Los que estaban en la zona baja de la tribuna subían corriendo a ocupar los asientos más altos que estaban cubiertos. Finalmente el club decidió abrir las puertas para que los aficionados se pudieran resguardar en las zonas del campo cubiertas del intenso aguacero que estaba cayendo en la ciudad.

No había hecho más que pitar el árbitro para reanudar el choque y Mata en una jugada personal, con un tiro al palo largo, hacía el 0 – 2 de la tarde. No estaban los aficionados sentados en las localidades todavía y a algunos les pillo el gol cambiándose de sitio.
Lekic se plantaba cara a cara con Juan Carlos para dar otro susto más a los aficionados manchegos pero caía en fuera de juego. En el minuto 56 movía Ferrando el banquillo y se retiraba Jason y en su lugar entraba César Díaz. Unos segundos después entraban las asistencias para atender a Antoñito que se dolía en verde tras recibir una dura entrada. Volvía al terreno de juego pero minutos después el míster del Alba tenía que hacer otro cambio en el que se retiraba Antoñito y entraba en su lugar Córcoles.


El equipo blanquirojo también movía su banquillo y se retiraba Mata, autor de los dos goles y salía en su lugar Cristian Herrera. Ferrando agotaba sus cambios y se marchaba Jona, entre pitos y silbidos por parte de la afición manchega y entraba en su puesto el cordobés Fede Vico. Portu volvía a recibir una falta que sacaba Fede desde línea de tres cuartos directa a portería que atrapaba Becerra sin peligro. En el minuto 71 de partido se marchaba Javi álamo y entraba Sebas Coris al verde. 
Corcoles lo intentaba y metía un centro al que César no conseguía llegar y la zaga catalana aprovechaba para montar una contra que terminaría en un córner más que dudoso, ya que el balón tocaba en un jugador catalán pero el árbitro señalaba el saque de esquina. Granell era el encargado de centrarlo desde la esquina y Lejeune el encargado de meter el cuero bajo los palos del guardameta del Albacete. El banquillo de los visitantes se movía por última vez marchándose Lekic y entrando al campo Maffeo. Gonzalo vería la amarilla unos minutos antes de que se acabara el choque. Portu lo intentaría por última vez en la tarde pero Becerra se hacía con el esférico.

Pitaba el colegiado el final del partido y se veía la cara y la cruz del fútbol, mientras que los catalanes celebraban los 3 puntos de oro, los manchegos se deshacían en lágrimas sobre el verde del Belmonte. Diego Benito tenía que ser levantado del suelo por sus compañeros, Portu no podía más que negar con la cabeza y Juan Carlos que era el último en entrar al túnel de vestuarios recorría el campo hecho un mar de lágrimas.
Pasaba Ferrando por la rueda de prensa; 
“Sin comentarios al árbitro, no hay derecho… La primera parte ha sido muy buena, hemos tenido ocasiones para empatar e incluso para ponernos por delante. En la segunda hemos cometido un error que nos penaliza y se ha puesto ya muy difícil. Yo estoy contento con el trabajo de mis jugadores, les he dicho que hay que seguir adelante, peleando y luchando, no estar cabizbajos. Es duro para ellos, hay chavales dentro llorando, pero hay que seguir intentándolo, no nos podemos rendir. Núñez, Diego Benito y posiblemente Antoñito no puedan estar en Elche, pero hay más jugadores y hay que apelar a su trabajo, su honradez y un pelín de suerte”.

Pablo Machín, míster del Girona a su vez declaraba:
“No he preguntado al jugador por el penalti, yo no lo he visto, me ha pillado lejos. Lo que está claro es que es una jugada que determina el partido. Van a intentar valorar esa norma de penalti y expulsión, porque te penaliza muchísimo y más en el primer minuto, es muy injusto”

Miguel Núñez también declaraba tras el partido;
“Yo creo que no es penalti, lo tengo que ver bien. Era un partido muy importante y me siento responsable del resultado. Quiero pedir perdón a mis compañeros y sus familias, a la gente del club y a la afición porque sé que hoy era un día muy importante para todos y he fallado. Quedan 7 partidos, hay que seguir adelante.”

Antoñito muy enfadado decía sobre el encuentro;
“Hay que pedir perdón a la afición, pero no solo el capitán, si no el equipo entero. El árbitro se ha cargado el partido desde el minuto uno. No ha querido hablar con nosotros, ha tenido dudas y ha hablado con el linier. Es difícil, pero hay que luchar y ser optimistas”.

Y así acaba una jornada triste en la que merecimos más de lo que recibimos. Partido totalmente condicionado por la primera (errónea) acción del colegiado, que dejaba al Alba sin aliento pero que sacaba garra y a pesar del pésimo trato que estaba recibiendo por el grupo de colegiados, luchaba por poder conseguir un respiro y darles una alegría a sus aficionados. Ya sólo quedan 7 finales y esperemos que tengamos algo más de suerte que en esta jornada, porque es una pena ver como muere un histórico como el Alba, pero más aún es ver cómo lo matan los demás.
Nos vemos en el Belmonte. 
Tamara C.


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