SOLO UNA FOTO, ¡PERO QUE FOTO!


Estampa entrañable en la bruma del tiempo
FIESTA CON VIEJOS AMIGOS DESAPARECIDOS
Por Sebastián Moreno

Decía Cesare Pavese que la riqueza de la vida reside en los recuerdos que hemos olvidado. Estoy de acuerdo con el poeta italiano, contemplando la fotografía, con varios amigos, que me envía José María Mondéjar.

SOLO UNA FOTO, ¡PERO QUE FOTO!

En el laberinto de los recuerdos, no puedo precisar el motivo de esa reunión para zampar – supongo algún festejo social de nuestro periódico La Voz de Albacete—pero sí el escenario, por la decoración y por la camarera: el Parador Nacional de la Mancha.

Y de los fotografiados podría escribir muchas páginas de amistad compartida. En primer plano, Antonio Sáiz, maestro de reporteros gráficos. Con él inicié mi andadura periodística, con su Citroën 2CV recorrimos la provincia—y hasta Madrid-- muchas veces. Sáiz era corresponsal de TVE, así es que había doble motivo informativo. Era un flamenco empedernido: inolvidable la escena cuando Pepe Marchena me cantó, en privado, “Los Campanilleros” cuando Sáiz le dijo que se pusiera feo para sacarle la foto de mi entrevista; o la noche una noche vivida, en Madrid, en una casa de la calle San Bernardo, en un recital privado de Porrinas de Badajoz. Sáiz y yo fuimos testigos de la boda del torero Pedrés con Teresa Jareño, en Barajas. Mil historias en la niebla del tiempo, pero inolvidable cuando se nos presentó una veinteañera Claudia Cardinale, con las tetas al aire, en su descapotable. Tuvimos que invitarla a café con hielo.

Junto a Sáiz está José Martínez Tébar. Era redactor jefe de apoyo, por las noches, en los talleres del periódico, donde se trabajaba con plomo. Pero era más conocido como titular de un local, en el bello Pasaje de Lodares, dedicado a las apuestas deportivas, las quinielas.

A mi lado, Antonio Mondéjar, el número uno de los reporteros gráficos taurinos. No había tentadero o corrida donde, desplegando sus conocimientos no hubiera noticia. Era una persona afectuosa, sencilla, seria y buen amigo. Como he apuntado, su hijo José María está rescatando—con el lenguaje técnico actual-- el alto nivel de calidad que tiene la obra de su padre. Retazos de nuestra historia, en las redes, reunidos en su blog mondejarfoto.blogspot.com y en la página Con sabor a Albacete.

(Hay más queridos reporteros gráficos, ausentes en la foto y en la vida: Gabriel Esparcia, Juan Montesinos y Jesús Moreno, con los que compartimos, también, mucho trajín informativo)

Y hasta creo adivinar, al fondo de la foto, a Jesús “El Tierno”, titular de un famoso bar, el “Cantábrico”. Era el bar preferido de mi director Antonio Andújar, al que acompañé muchas veces.

Si en la bruma del tiempo los recuerdos son frágiles y se pierden, las buenas fotografías son como rayos de luz en la memoria.
Sebastián Moreno 

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