EN LA GUERRA DE LAS PUTAS, LA CASA DE MANUELA


En la casa de Manuela, en “La guerra de las putas”, se convidaba a los señores para que se aligerase la espera. ¿Tomarían esta marca de anís?


“En la mesa camilla vestida con un tapete blanco como el enjalbiegue, tenían todas las tardes tres botellas: una de vino de Jumilla, otra de anís y otra de mistela, para echar un trago los señores mientras esperaban el turno para gozar.


Allí se hablaba de todo menos de política (no fueran las rojeces a regresar) y guarrerías, que aquello no era el Alto de la Villa y los que ya eran parroquianos sabían lo que había. Si querían bien y si no otro vendría, pero allí escándalos de tipo ninguno…”

Extracto del libro LA GUERRA DE LAS PUTAS de Josefa González Cuesta.


 La posguerra Con Sabor a Albacete 

Luego os hablaré de este libro, sin duda interesante para la gente de Albacete.

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