UN ALBACETEÑO INVENTA EL ZAPATO ESQUIVA TRUÑOS


Para el artífice de tan gran invento era una necesidad extrema, puesto que cada dos por tres (6), pisaba alguna que otra “torda” de las que diariamente se pueden encontrar en las aceras de la ciudad. Y es que eso de que pisar una mierda da suerte ¡ES MENTIRA! Lo único que da es un pestazo del carajo.

Silapiso Menfrasco es el autor de este invento que puede revolucionar el sector del calzado actual, y del que podrán beneficiarse cientos de personas, debido a la ocurrencia que le vino a la cabeza a raíz de pisar una descomunal torda, posiblemente procedente de un San Bernardo, y de la que le costó Dios y ayuda liberarse de tan ingente boñiga.

El señor Menfrasco nos comenta que a diario tiene que ir haciendo “eses” durante su trayecto por la calles de la ciudad para esquivar la cantidad de estos sólidos procedentes de anos caninos que encuentra por el camino, lo que a veces le hace recorren 1/3 más del camino necesario del que andaría en línea recta. Inevitablemente, por la ley de Murphy, alguna pisas, ¡te pongas como te pongas! Y cuando el aplastamiento es de los restos de un caniche, pues el mal es menor, arrastras el zapato unos metros y en poco tiempo te desprendes de ella casi en su totalidad, pero, ¿y si es de un Mastín o un Gran Danés? Aquí es donde la cosa cambia, y el “tropiezo” puede hacer que te pongas de mierda hasta las orejas.

Movido por este impulso, el señor Silapiso se encerró en su pequeño taller situado en el garaje de su suegra, y a base de aciertos y fallos desarrolló el “ZAPATO ESQUIVA TRUÑOS”. El invento en si no es más que un accesorio que se le puede añadir prácticamente a cualquier tipo de zapato, incluidas las chanclas (¿te imaginas pisar una XXL con chanclas?), este anexo colocado en un pequeño alojamiento que hay que hacer en el frontal del calzado evita que pises las zurrapas gracias a un diminuto chip que aloja en su interior y que las detecta mediante el reconocimiento de olores y texturas, momento en el que mediante una pequeña descarga eléctrica hacia el pie hace que, casi instantáneamente, cambie la trayectoria de la pisada, por consiguiente evita que pises tan desagradable deposición. 

Todavía tiene que mejorar el producto, puesto que hay supuestos en los que resulta algo embarazoso este artilugio, como por ejemplo cuando encuentra más de una “catalina”, o cuando en una noche de fiesta entras a algún aseo de los que dejan mucho que desear, casos estos en los que al parecer las descargas son tan continuas que hacen que pierdas el equilibrio, momento en el que es peor la solución que el problema, ya que incluso ha llegado a levantar los dos pies al tiempo y… no hace falta que diga más, ¿verdad?

En fin, el caso es que Silapiso, que ya se encuentra dándole los últimos retoques al producto para solventar los problemas descritos, dice con orgullo que este dispositivo podrá estar en el mercado en un breve periodo de tiempo y totalmente operativo, cosa que nos agradará enormemente, sobre todo a la hora de tener que limpiar los zapatos.
 Humor Con Sabor a Albacete 

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