JOSETE, ¡EL MOZO DE ESPÁS!


Josete ha dejado huella en los aficionados y amigos que tuvieron la suerte de compartir momentos con él, y muestra de ello es esta carta que nos manda "Pacote" en relación al reciente fallecimiento, y que como no podia ser de otro modo, Con Sabor a Albacete comparte con todos vosotros.


JOSETE, EL MOZO DE ESPÁS
Josete el 11 de septiembre de 1966 junto Juan García "Mondeño", que actuaba en la Plaza de Toros de Albacete.


“J  O  S  E  T  E”

(In Memoriam)


Para los aficionados al toro, solo los triunfadores que actúan cada tarde en todas las ferias, son los recordados y reconocidos. ¿Pero cuantos lo intentan y que pocos lo consiguen? El toreo tiene sus reglas en el ruedo y es lo que conocemos por Tauromaquia. Es un oficio que se aprende desde chico,  se va asimilando y luego cada cual aporta su propia personalidad.

En la Escuela de Tauromaquia de Madrid, hoy Marcial Lalanda, existe en el frontispicio de su entrada un texto que dice: “Llegar a ser figura del toreo es casi un milagro”. Cuantos lo han intentado y que pocos han llegado a comprar cortijo, ganadería y amasan fortuna para disfrutarla con sus familias.

        
Fotos de finales de los años 60 o principios de los 70 en una plaza de toros desmontable de la localidad valenciana de Canals.

En solo días de diferencia nos han abandonado dos mozos de espadas que en su juventud se pusieron delante, vistiendo de luces Dos buenos hombres dos taurinos profesionales, que sin haber hecho realidad sus sueños juveniles, supieron aprovechar sus conocimientos para continuar en un mundillo, sin rencor ni malas tripas, sin comerse el coco de envidias insanas hacia una profesión que no les había bendecido.

        
El 7 de agosto acompañó a "Chicuelo de Albacete" en su alternativa en la Plaza de Toros de Hellín.

“JOSETE” como se le conocía en el mundillo del toro a José Jiménez Montero, de apellido torero, ha sido fundamentalmente un hombre bueno y sencillo. Atento, correcto y  servicial siempre con cuantos requerían algo de él. Ha vestido a varias generaciones de aprendices de torero en los que depositó su empeño y sueños para que llegaran a lograr lo que él nunca pudo. Disfrutó con Ricardo Sevilla “Chicuelo de Albacete” con  el que pudo recorrer muchas plazas en figura de la novillearía. Con este torero logró su sueño, tantas veces intentado, de verlo tomar la alternativa. Luego acompañó a otro matador paisano como Manuel Amador hijo Cuantas veces llamaba a deshora para cantar el triunfo de su matador diciendo “hemos triunfado cortando tantas orejas y hemos armao un taco”.

        
Con gran corazón no dejó de participar en temas benéficos, incluso jugando al fútbol.

El mozo de espás, como ellos mismo dicen, es el único de la cuadrilla junto al ayuda, que no visten de luces ni hacen el paseíllo ante el público ni reciben las palmas al romperse este. Ellos lo hacen anónimamente,  casi a escondidas por el callejón para que los avíos estén preparados sobre las tablas de la barrera para cuando los requieran subalternos y matador Antes en el Hotel, fonda o posada han sido maestros de ceremonia entendiendo los silencios y miedos de su matador. Han preparado los “vestios” y colocadas las estampas y han sido el filtro de los pesados que deseaban ver al torero. Confesor, sacristán, administrador de secretos y llevador de las pequeñas cuenta de gastos de la cuadrilla. Antiguamente también de los sobres famosos y las relaciones públicas de su torero.

        
Izquierda: Corrida de Asprona del 2 de julio de 1974. En el festejo se lidiaron reses de la ganadería de Martín Berrocal, de Huelva, para los toreros Dámaso González, Antonio Rojas y Paco Alcalde.

Derecha: Plaza de Toros de Hellín en 1973, a pesar de estar en segundo plano, Josete siempre estaba presente.
“JOSETE”, sus ultimas ilusiones las compartió  con chavales como Jorge Cordones, Alberto Pozo o David Fernández actualmente. Han sido los últimos en saber de sus deseos y gran corazón. También su buen amigo murciano Joaquín López Ríos ha sido notario de tantas ilusiones compartidas y amargos fracasos conjuntos, que nunca dejaron traslucir en su empeño conjunto por ayudar a algún chaval que quería ser torero.

El domingo a su funeral  no acudieron más de media docena de matadores de toros. Estaban los cabales, sus amigos y muchos de sus ahijados y amen de subalternos.

        

“JOSETE” descansa en la paz que honradamente te ganaste desde tu humilde profesión, que tu engrandecías con tu desbordante ilusión que a todos contagiabas. Se puede ser grande siendo chico y tú fuiste un hombre grande que ayudó siempre a cuantos se te acercaron.

Termino recordando la frase de Maquiavelo: “Cuando uno ha sido buen amigo, encuentra buenas amistades, aun a pesar suyo”.
por Pacote

Felipe Segura, El Barberillo, Juan Montero "Montero II", José Montero "Josete" y Fernando Franco. Plaza de Toros de Albacete, principios de los años 60.

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