ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (5) - LAS OBLIGACIONES DEL CONTRATISTA


El artículo tercero refleja por su parte la extensión de la contrata de la que sería el nuevo coso taurino de Albacete, siendo su objeto" la construcción a todo coste de una nueva plaza de toros en los terrenos adquiridos por la Sociedad Taurina de Albacete en esta ciudad, con estricta sujeción a los planes que se acompañan al presente pliego de condiciones, al contrato que se formule antes de dar principio a las obras y a las instrucciones, ya verbales, ya escritas que los Arquitectos directores darán oportunamente. 

ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (5)

CAPÍTULO II
PRIMEROS PASOS PARA LA CONSTRUCCIÓN
3ª Parte
La contrata abarca cuantas obras y requisitos son necesarios para dejar el edificio totalmente terminado por lo que se incluyen en ella, tanto los elementos de estructura relativos a su completa construcción como cuantos elementos de detalle forma su decoración y ornamentación, cuantos elementos forman sus accesorios y cuantos medios auxiliares son precisos para la ejecución; finalmente, cuantos gastos por todo género de circunstancias y accidentes sean precisos para que el edificio quede ultimado y pueda ser utilizado para los fines a que se destina.

Se incluyen por consiguiente los gastos de todo género que originen los honorarios de la dirección facultativa, licencias para construir, reparación y conservación de todos los enseres de la obra hasta la entrega y recepción definitiva", se expone en el artículo cuarto del comentado pliego de condiciones, en el que a continuación se concretan las condiciones que deben reunir los materiales, afirmándose que todos los que se empleen en la construcción de este edificio serán de la mejor calidad según sus clases con sus dimensiones apropiadas y según su destino en la obra, con arreglo a lo que representen en el proyecto.

ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (5)En este sentido se puntualizan una serie de obligaciones para el contratista "que debía presentar a la dirección facultativa o persona en quien delegue, muestras de los materiales antes de su empleo y aquella tendrá derecho a prohibir el empleo de los que a su juicio no reúnan las condiciones debidas. Los materiales que por su mala calidad, falta de dimensiones o cualquier otro defecto no fueran admitidos por la dirección se retirarán inmediatamente de la obra aunque se hubieren empleado. Este examen previo no supone recepción definitiva de éstos, por lo tanto la responsabilidad del contratista en el cumplimiento de estas obligaciones no cesará mientras no sean recibidas las obras en que se haya empleado. 

De estimarlo necesario la dirección puede ordenar se sometan a prueba o a ensayo los materiales, que se practicarán según dicha dirección ordene pero siempre por cuenta del contratista. Este al fijar el precio de contrata deberá tener muy en cuenta lo que se consigna en este artículo, pues la dirección facultativa considera como ineludible no admitir para la obra materiales que no reúnan todas las condiciones apetecidas en una buena y esmerada construcción". 

Para ello se obliga a emplear dos clases:

   ·Clase A) Para la construcción de fábricas, enfoscados y tapas de cemento armado: su composición se efectuará con 350 kilogramos de cemento, un metro cúbico de arena limpia y el agua suficiente.

   ·Clase B) Para enlucidos bruñidos. Se compondrá de 150 kilogramos de cemento, 75 decímetros cúbicos de arena y el agua suficiente. Se practicará la mezcla por terceras partes de la citada, midiendo la arena en un cajón de base cuadrada de cincuenta centímetros de lado por diez centímetros de altura mezclándola con un saco de cemento de cincuenta kilogramos y efectuando la mezcla como en el mortero anterior, en seco y con toda escrupulosidad.
Sobre los enfoscados de cemento se ejecutará un tendido compuesto de cal y arena de mármol y en él se disimulará un despiece con juntas rehundidas para imitar sillares. 

El moldurado se correrá a terraja con mortero de cemento pintándole luego al silicato con imitación perfecta del tono general del revoco de fachada o del que fije la dirección. 

Las repisas, dinteles, remates decorativos, balaustres, etc., serán formados por piezas construidas en talles ajustándose en un todo a los perfiles y detalles que para la fabricación de los modelos facilita la dirección facultativa entendiéndose que no serán fabricadas dichas piezas sin que los modelos hayan sido aceptados o corregidos. 

Todas las piezas moldeadas serán también pintadas al silicato y después de su colocación y reparo perfecto de sus juntas y encuentros de molduras con el tono que la dirección determine". 

ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (5)

El capítulo de este importante documento recoge las condiciones que debe reunir la mano de obra, ya sea de carácter general como de forma particular. En este sentido, se exige que la ejecución de las distintas clases de obra "estarán a cargo de un maestro de cada oficio de reconocida competencia; por lo que se refiere a trabajos que exijan preparación en talleres o que sean de índole especial se encomendarán por el contratista a casas acreditadas en la especialidad por otros trabajos realizados a juicio de la dirección. La mano de obra correspondiente a toda la construcción en sus diferentes ramas u oficios estarán ejecutadas con el mayor esmero y cuidado, según aconseja las prácticas locales y reglas generales de la buena construcción; el contratista habrá de aceptar y cumplir cuantas observaciones encaminadas a este fin le sean hechas por la Dirección. De estimar este necesario someter a prueba las obras ejecutadas para cerciorarse de que satisfacen a las condiciones de solidez y resistencia debidas, se practicarán las que en su caso determinen, pero siempre por cuenta del contratista. La Dirección podrá desechar la parte de obra que a su juicio no reúna las condiciones estipuladas o se haya ejecutado por procedimientos que perjudiquen su solidez o aspecto sin que el contratista tenga derecho a reclamación ni a indemnización alguna. Este al fijar el precio de la contrata deberá tener en cuenta lo que se consigna en este artículo por la dirección facultativa considera deber ineludible no admitir trabajo alguno que no esté ejecutado con el esmero más escrupuloso y la mayor perfección". 
Extraído del libro PLAZA DE TOROS DE ALBACETE
DESDE 1917, CAMINO DE UN SIGLO EN LA FIESTA BRAVA
Con autorización de Carlos Gutiérrez García.
Continuará...

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