ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (7)


Mención singular es también lo recogido en el pliego de condiciones respecto a la personalidad del contratista de las obras que debía ser intransferible y sólo podrá ser sustituido con conocimiento y aquiescencia de la entidad propietaria y de la dirección la cual firmará el oportuno documento en que así se hará constar quedando sometida esta nueva persona o entidad a las mismas obligaciones que aquél. 

CAPÍTULO II

PRIMEROS PASOS PARA LA CONSTRUCCIÓN

5ª Parte
Si la sustitución propuesta no fuese admitida deberá continuar el contratista y caso de no hacerlo se entenderá que rescinde el contrato con la penalidad señalada en el artículo 16 de este pliego, añadiéndose que el mencionado contratista podrá hacer contratos parciales siempre que lo ponga en conocimiento de la dirección, pero se entiende que él es el único responsable tanto en lo que se ejecute como del abono por todos conceptos de lo ejecutado, es decir que la dirección no reconoce otra personalidad que la del contratista ni podrá admitir ni hacerse cargo de otras reclamaciones que las que de él provengan en la forma estipulada en el artículo 13 de este pliego.
Lo que viene a continuación es especialmente significativo, puesto que además de las mencionadas obligaciones no sólo técnicas y profesionales que se exigen al contratista de la construcción se faculta también al propietario de la obra que "antes de firmar el contrato el propietario podrá exigir al contratista antecedentes de su honorabilidad y solvencia. Una vez firmado éste, el propietario, antes de hacer el pago de cualquiera de las liquidaciones de que más adelante se hace mérito podrá exigir la presentación de las facturas de materiales empleados, o las listas de obreros, en prueba de que tiene satisfecho debidamente su importe, esto es, cuanto determine su solvencia en lo que a esta obra se refiere en cuyo requisito se previenen los casos que por incumplimiento de estas obligaciones se pudieran acarrear perjuicios en la buena marcha de la obra. 
El contratista percibirá el importe de su obra a su comodidad y con arreglo a lo que lleve ejecutado, siempre que la cuantía de la cifra a percibir no sea inferior a 10.000 pesetas.
Para hacer efectiva la cantidad que corresponda abonarle le será extendida por duplicado una certificación rubricada por la Dirección en la que se haga constar dicha cifra así como el resumen de las cantidades percibidas en las certificaciones anteriores. Una de ellas le será entregada a la entidad propietaria en el acto del cobro con el recibí del contratista y otra será entregada a la dirección con el pie de pagado del Sr. propietario" queda todo dicho. 

En cuanto a los honorarios de la dirección facultativa y los posibles defectos o insolvencias que se pudieran producir se manifiesta que "son honorarios de la dirección facultativa los que según tarifa corresponda a esta clase de edificios; el tanto por ciento en ella consignado recaerá en la cifra total de la contrata.
El contratista según se estipula en dicha tarifa pagará a la dirección la mitad justa del total de honorarios en el acto de firmarse el contrato; el resto lo irá pagando sucesivamente aplicando a cada cifra de liquidación parcial el veinte por ciento correspondiente a esta otra mitad.
La dirección tiene derecho a no extenderle nueva certificación sin haber percibido los haberes que hasta el pago de la anterior le hubieran correspondido. 

El contratista no tendrá derecho a cobrar la fianza definitiva ni quedará relevado de la garantía personal mientras no sea hecha por la dirección la recepción definitiva de la obra y extendida (6 meses después) la certificación final que acredite estar la obra en las condiciones requeridas o efectuado el pago de todas las obligaciones contraídas por el contratista. 

Si la dirección encontrase defectos que deban ser reparados por el contratista, este queda obligado a corregirlos dentro de un plazo prudencial señalado por la dirección; si se demostrara insolvencia también queda obligado a subsanarla dentro del plazo análogo. La cifra retenida servirá en caso contrario para garantizar una u otra dificultad". El pliego de condiciones recoge finalmente una serie de artículos adicionales sobre el comienzo y entrega de la obra de construcción de la plaza de toros y los casos no previstos. "El contratista dará comienzo a las obras dentro de los ocho días después de firmado el contrato. 

Para todos los casos no previstos por las cláusulas de este pliego regirán como supletorias las contenidas en los pliegos de condiciones generales aprobados por el Estado para la contratación de obras públicas de los Ministerios de Instrucción Pública y Bellas Artes y de Fomento. Las muy particulares a estas obras se resolverán de común acuerdo entre ambas partes a tenor de lo establecido en el articulado de este pliego.
Se considera acto de entrega de la obra la aprobación por la dirección de la misma en la recepción definitiva al contratista de la certificación final para cobro de las cantidades retenidas como garantía. Antes de entregar la obra el contratista habrá de retirar todos los residuos de la construcción y los medios auxiliares que para ella haya empleado, en una palabra, cuanto sea ajeno a dicha obra o pueda causar estorbo". 

 "Fernando Franco" a finales de los años 50.
Finaliza este pliego de condiciones enumerándose una serie de cuestiones relativas a detalles de la obra, marcha de los trabajos y otras circunstancias de esta índole. Esto se afirma "los detalles de puertas, ventanas, herrajes, resbalones, barreras, etc., no determinados en este pliego de condiciones se harán con arreglo al tipo de la plaza de Madrid y a lo que se ordene por el Arquitecto director. 

Teniendo la dirección facultativa especial interés en que la ejecución de esta obra sea un modelo su género a más de lo que taxativamente se consigna en la totalidad de sus cláusulas, el contratista se someterá en un todo a las instrucciones de la dirección en cuanto se refiera a la buena ordenación y marcha de los diferentes trabajos y ramas de la construcción, para que se obtenga en definitiva un trabajo completamente bien terminado y a satisfacción del más exigente. 

Los pisos y tendidos, se calcularán para sobrecargas de quinientos kilos por metro cuadrado como mínimo”.
Extraído del libro PLAZA DE TOROS DE ALBACETE
DESDE 1917, CAMINO DE UN SIGLO EN LA FIESTA BRAVA
Con autorización de Carlos Gutiérrez García.
Continuará...

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