ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (11) - "JOSELITO, EL GALLO" ASESOR DEL PROYECTO


Julio Carrilero se puso inmediatamente a trabajar en el proyecto de construcción de la nueva plaza de toros que le había encargado el Ayuntamiento, lleno de satisfacción, orgullo y preocupación, pues quería hacer una obra poco menos que perfecta.

Lo primero que hizo fue buscarse un asesor taurino, que le comentase los aspectos más complejos de la lidia y la necesidad de que en el diseño de una plaza de toros se tuvieran en cuenta algunas cuestiones.

CAPÍTULO IV
PERFILES DEL MONUMENTO

1ª Parte
"En este sentido, contactó con el gran matador de toros José Gómez Ortega, "Joselito El Gallo" o "Gallito", al que conocía a través de unos tíos de mi padre que eran cocheros en Madrid y eran quienes lo llevaban a la plaza de toros madrileña cuando este torero actuaba en aquel coso. Por amistad le hizo de asesor, por lo que mi padre comentaba que desde el punto de vista técnico taurino la plaza la proyectó Joselito. La edificación duró muy poco, porque según los planos realizados por mi padre que todavía tengo, el 26 de diciembre se culminó el proyecto de construcción», dice Manuel Carrilero, hijo del autor del proyecto de la plaza de toros.
A partir de ese momento, se iniciaron los trámites para el comienzo de la construcción, «que transcurrió sin muchos problemas, según comentaba mi padre. Me acuerdo que me decía que su proyecto inicial era de mayor dimensión que el que al final se hizo, pues aparte de la grada tenía andanada, por lo que había en el plano de diseño dos plantas y el diámetro era un tanto superior. En el transcurso de la obra se reformó y en los planos se ve con una línea roja marcada por donde se cortó, que era toda la parte de arriba, pues en su diseño inicial la plaza nueva tenía más altura que la que realmente se hizo y tiene en la actualidad », expone Manuel Carrilero. 

Comenta también que la plaza de toros de Albacete sirvió de modelo para la de Madrid, que fue igualmente diseñada por el arquitecto albaceteño. "Hay grandes semejanzas -dijo Carrilero de la Torre- sobre todo en las Formas de los huecos y el estilo mudéjar de la edificación. De esta manera, la plaza de Madrid es una repercusión en el diseño de la de Albacete. 
Para mi padre haber construido la plaza de toros de Albacete fue un auténtico orgullo. Se quedó con el resquemor de que su obra y el proyecto de la nueva plaza era de más envergadura e importancia que la que al final salió, sobre todo en lo que se refiere a la composición. La fachada exterior de la plaza, que es muy bonita, si adolece de algo es que es un tanto baja, pero en realidad es que en el proyecto de mi padre era de más importancia y solera. Las causas de esta reducción fueron sobre todo por razones económicas y también por el aforo de la plaza, puesto que si se hacía más grande y superaba los diez mil espectadores se tendría que configurar como de primera categoría y eso encarecía las cosas, tanto en el aspecto puramente taurino de los honorarios de los toreros, como en la compra de toros". 

Manuel Carrilero juzga ahora la construcción que realizó su padre como

«algo completamente sorprendente, sobre todo por los materiales que se utilizaron que fueron de una calidad muy justa, puesto que no disponían de más dinero. No se hizo con materiales nobles, como se dice actualmente, sino con piedra de sillería. Se realizó a base de bóvedas de rasilla y es una obra desde el punto de vista de construcción y de estructura de ladrillo como complemento resistente, excepcional. El sistema constructivo fue inmejorable como lo demuestra el hecho del estado actual de la plaza tras haber pasado ochenta años de su construcción. Es realmente sorprendente y muy interesante de subrayar que con aquellos materiales se pudiera hacer una obra que ahora tenga un estado inmejorable de conservación. Mi padre estaba muy orgulloso de haber conseguido e coso que realizó con esos materiales».
Carrilero hijo insiste de manera especial en la composición de la fachada, "puesto que es un prototipo único en España, ya que no hay ninguna fachada de plaza de toros que se parezca a la de Albacete, salvo la de Madrid, que es una copia del modelo de la nuestra. La fachada interior tiene una proporción y armonía importante. Por otro lado, según me han comentado con el paso del tiempo, para los toreros es una de las plazas más cómodas para torear, no en vano Joselito la hizo a su gusto y después mi padre, puso el diseño técnico”. 

Extraído del libro PLAZA DE TOROS DE ALBACETE
DESDE 1917, CAMINO DE UN SIGLO EN LA FIESTA BRAVA
Con autorización de Carlos Gutiérrez García.
Continuará...

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