ALBACETE, 100 AÑOS TAURINOS (12) - LA ORIGINALIDAD DE LA CONCEPCIÓN


La disposición del edificio en cuanto a la parte pública se refiere es magnífica por su fácil acceso a todas las localidades, teniendo una estructura extraordinaria la forma y ejecución de los asientos que permiten volver a ser ocupados inmediatamente por el público, por ejemplo después de un gran chubasco, cosa que es muy difícil hacer en cualquier otra plaza de España».

CAPÍTULO IV
PERFILES DEL MONUMENTO

2ª Parte
Por otro lado, en cuanto al diseño de la construcción se observa en los documentos consultados una detallada descripción. «El ruedo tiene acceso por dos grandes puertas. Una frente a la entrada principal, otra para el servicio del patio Cíe caballos, enfermería y despeje de cuadrillas una tercera en comunicación con los corrales de toros y desolladero. Entre estas dos últimas se encuentra la salida de toriles.
Los corrales son un modelo de estudio y combinación, en los instintos y querencias de los toros, asunto que estudió perfectamente su proyectista de acuerdo con la opinión de los viejos y prestigiosos ganaderos, circunstancia por la cual se hace el apartado con total rapidez, sin necesidad de cabestros y sin molestar para nada al ganado, simplemente por la apertura de puertas tan estratégicamente colocadas. Tiene cinco corrales en comunicación con uno de grandes dimensiones a modo de vestíbulo de los anteriores que se hizo con el fin de practicar las desencajonadas, a que en la fecha que se realizó estaba prohibido desencajar en el redondel. 

Alrededor de este corral y con vistas a los que circundan, existe una galería desde la cual puede ir el público examinando las reses que han de lidiarse sin apenas ser visto por ellas, con el fin de no hostigarlas.

El inmueble posee una magnífica enfermería con quirófano y dos salas de hospitalización, otra de esterilización y camillas y una habitación, para descanso de los toreros, anexa a una capillita, donde está expuesta la Patrona de la ciudad, Santísima Virgen de los Llanos. Tiene, además, casa para el conserje, cuadras para cincuenta caballos y, en fin, cuantos servicios tan exigidos reglamentariamente".
Para la realización de este proyecto constructivo, Julio Carrilero se inclina por el denominado estilo neomudéjar, «que se ha ido imponiendo poco a poco en el resto de las plazas de toros, sobre todo tras la construcción de los cosos de Madrid y de Albacete, en los que posteriormente se inspiraron otros. Aunque hay que matizar que la construcción de la plaza de toros de aquella época se basaba más bien en el estilo propio de cada arquitecto dentro de unas líneas de orientación clásica en lo que también se denomina estilo español, que fue la reacción de la arquitectura después del neoclasicismo. El llamado estilo español se basó en las proporciones románicas y mudéjares que luego tuvo repercusiones importantes a nivel internacional. Mi padre evolucionó posteriormente mucho sobre todo tras el arranque de la arquitectura modernista y racionalista como se demuestra en Albacete en la construcción del Círculo Mercantil, sede de la Cámara de Comercio o el Capitol, así como algunos edificios que diseñó en Madrid», afirma Manuel Carrilero. 
Examinando algunas de las cuestiones relativas al diseño de determinadas partes de la plaza de toros de Albacete merece destacar lo realizado en cuanto a la configuración del graderío del coso taurino. En este sentido, Julio Carrilero fue también extraordinariamente original en la concepción arquitectónica de esta zona de la plaza, puesto que para conseguir la mayor comodidad y la adecuación entre la estructura de las personas y la separación entre las filas de las gradas ideó un original sistema. 

En este sentido, según comenta Manuel Carrilero, con objeto de conseguir más aforo en menos espacio por la cantidad de dinero que había en el presupuesto de por sí muy ajustado, le llevó a hacer una especie de modelo realizado con maderas a las que se adosaron algunos tornillos, de manera que iban estirando, subiendo y bajando para comprobar la misma idoneidad de los asientos con el fin de hacerlos con la idea de que no molestaran, pero que cupieran el mayor número de personas posible. Todo ello, lo consiguió a base de hacer mediaciones, mediante un sistema muy peculiar y con un procedimiento que merece destacarse.
Cogió ese artilugio y se lo llevo al Casino Primitivo y allí colocaba a varios de los asistentes a las partidas con el fin de que le dijeran en qué posición de las filas diseñadas en ese modelo estaban más cómodos, para luego aplicarlo ya en la construcción de los tendidos de la plaza. Midió de esa manera la altura y la distancia entre fila y fila para lograr la máxima comodidad, teniendo en cuenta que era lo que se pretendía. De esa manera sacando una serie de estadísticas entre los que le decían sus respectivos modelos consiguió un canon de proximidad muy importante. Sorprende un poco al comprobar en la plaza de toros, la cercanía de las filas, pero una vez que te sientas, creo que las filas no son ni mucho menos incómodas".

Extraído del libro PLAZA DE TOROS DE ALBACETE
DESDE 1917, CAMINO DE UN SIGLO EN LA FIESTA BRAVA
Con autorización de Carlos Gutiérrez García.
Continuará...

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