MÁS DE 90 PERSONAS ATENDIDAS POR ABUSAR DEL ALCOHOL Y LAS DROGAS ESTA FERIA


La mitad de las intoxicaciones etílicas atendidas por el dispositivo sanitario desplegado en la Feria de Albacete las han protagonizado menores de edad. Los síntomas del abuso de alcohol fueron tales que, a pesar del miedo a que llamaran a sus padres, los adolescentes acabaron pidiendo ayuda médica. Y es que la confirmación de que el botellón acerca el alcohol a los menores de edad está en las estadísticas del Puesto de Atención a Urgencias Médicas (PAUM). 



El botellón, causa de intoxicaciones etílicas en menores



A pesar de que la Ley prohíbe la venta de alcohol a menores de 18 años, las características del botellón permiten a los adolescentes beber sin control alguno. Esta circunstancia se da en Albacete la tarde de Jueves Lardero y durante la Feria, momentos en los que se levanta el veto a beber en la calle.

De los 762 pacientes atendidos en la Feria de Albacete, el 12% necesitó atención médica por abusar del alcohol y otras drogas. De ellos, la mitad eran menores de edad.

Cruz Roja, que movilizo a 80 voluntarios y cubrió las horas de cierre del PAUM, también atendió, en su mayoría, intoxicaciones etílicas.

Hay que tener en cuenta que la prevalencia del llamado binge drinking o atracón de alcohol entre menores de Castilla-La Mancha es del 40,7%. Sólo en el servicio de Urgencias del Hospital General Universitario de Albacete atendieron el año pasado a más de 300 jóvenes afectados de intoxicaciones etílicas.

El problema preocupa en el contexto sanitario. Prueba de ello es que los farmacéuticos han llevado a cabo una campaña informativa, con folletos en las oficinas, donde recuerda que el consumo de alcohol afecta a un organismo que está todavía en desarrollo; interfiere en su nutrición, crecimiento y desarrollo físico y psicológico; reduce su capacidad de aprendizaje, afecta a su desarrollo intelectual; y puede derivar en el futuro en problemas de consumo abusivo de alcohol.

También desde el Colegio de la Psicología, su decana, María Dolores Gómez, ha subrayado en numerosas ocasiones que “el consumo de sustancias en edades tempranas dispara todos los problemas de salud mental”. De hecho, la prevención del consumo de drogas legales, como el alcohol y el tabaco, e ilegales ha tenido protagonismo en la reciente Feria de la Psicología.

El abuso de alcohol produce hipoglucemia, hipotermia y acidosis, entre un sinfín de síntomas que pueden desencadenar graves consecuencias. Elías Rovira, profesor de la Facultad de Enfermería de Albacete, también ha recordado en numerosas ocasiones que el alcohol es un inhibidor del sistema nervioso que, si bien con los primeros tragos te hace más sociable, porque afecta al neocórtex, a la corteza cerebral más reciente, conforme aumenta la dosis, va profundizando. Poco a poco, no mides las palabras, tienes dificultades para hablar, pierdes reflejos y, si no frenas, puedes llegar a la parada cardiorrespiratoria.

Ni la vitamina B, ni el café, ni tomar el aire o provocarse el vómito pueden mitigar los síntomas una vez que el menor ha sobrepasado los límites.

Con la colaboración de

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