DEJAR EL CAMPO Y HACERSE PSICÓLOGO, LA HISTORIA DE GERMÁN MARTÍNEZ - Con Sabor a Albacete

Últimas entradas

Con Sabor a Albacete

Estas viendo una web Con Sabor a Albacete, en la que podrás pasar un rato agradable con toros, fútbol, cultura, historia, ocio y alguna cosilla más.
¡Cotillea y dinos que te parece! Contacto: mondejarfoto@mondejarfoto.es

Post Top Ad

Post Top Ad

domingo, 9 de junio de 2019

DEJAR EL CAMPO Y HACERSE PSICÓLOGO, LA HISTORIA DE GERMÁN MARTÍNEZ

Germán Martínez Granero prácticamente se ha bajado del tractor para ponerse la bata blanca. Este psicólogo tardío -acabó la carrera con 37 años- es interno residente en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. Detrás de un cambio de vida radical, hay una historia de esfuerzo y superación.

En la actualidad, Germán Martínez es R2 (residente de segundo año).
El hombre que cambió el tractor por la Psicología


Con 16 años, Germán Martínez abandonó los estudios. Los dejó en segundo de BUP porque repetir curso fue la gota que colmó el vaso. Así, como cualquiera que en su época no valía para los libros, se puso a trabajar de albañil. Durante tres años, sufrió el trabajo más duro que recuerda.

Natural del pequeño pueblo conquense de Casas de Haro, cuando regresó de la mili, Germán pensó que había llegado el momento de pasar del ladrillo al campo. Y así fue como su día a día se transformó en sembrar, labrar, podar o segar. Era un trabajado duro, pero el campo le gustaba.

👉Con 32 años, empezó la carrera

Cumplió los 30 años en plena crisis económica. El trabajo en el campo cada vez era más inestable, así que probó suerte en un mercado laboral en el que pudo comprobar que el graduado escolar apenas si abría las puertas para breves contratos de comercial.

Cansado de dar tumbos y con la espinita de haber dejado los estudios, Germán Martínez decidió que había llegado el momento de retomar lo que dejó con 16 años. Se preparó el acceso a la universidad para mayores de 25 años y, con 32 años, empezaba la carrera de Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que empezó compaginando con el campo. Acabó los estudios becado y a curso por año.

Finalmente, en 2016, después de terminar la vendimia, decidió presentarse al examen de Psicólogo Interno Residente (PIR). Ese año, con dos meses y medio de preparación, aprobó pero no consiguió plaza. Sin embargo, lejos de desanimarse, se enclaustró estudiando diez horas al día de lunes a sábado y, en la siguiente convocatoria, consiguió plaza en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, a 60 kilómetros de su pueblo.
El psicólogo Germán Martínez, a la derecha, con su tutora y compañeros.

La historia de Germán Martínez coincide con aquellas frases de superación que circulan por las redes sociales. «Y como no sabía que era imposible, lo hizo». Y es que si bien su meta no era inalcanzable, en sus circunstancias si se correspondía con el «más difícil todavía». Retomar los estudios después de quince años en barbecho tiene mérito, pero más si se aspira a una carrera universitaria a distancia. El colmo de los colmos fue enfrentarse a un examen, el del PIR, que deja en la estacada a más de 3.500 psicólogos todos los años.

Este psicólogo eligió la carrera sin vocación, animado por un amigo que la dejó al mes y medio de que empezaran juntos. Pero conforme ha ido avanzando le ha gustado más. Ahora, reconoce que «la mejor recompensa, aunque suene a tópico, es ver que ayudas a la gente».

El secreto del éxito del psicólogo Germán Martínez es el esfuerzo, y la recompensa, el orgullo de sus padres y ayudar a unos pacientes, los de Salud Mental, que no todo el mundo entiende.

Con la colaboración de
Ver noticia original

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Post Top Ad