FINITO INDULTA UN TORO DE BOHÓRQUEZ Y SALE A HOMBROS JUNTO A LEA VICENS - Con Sabor a Albacete

Últimas entradas

Con Sabor a Albacete

Estas viendo una web Con Sabor a Albacete, en la que podrás pasar un rato agradable con toros, fútbol, cultura, historia, ocio y alguna cosilla más.
¡Cotillea y dinos que te parece! ¿Quieres colaborar o contactar? hazlo aquí: mondejarfoto@mondejarfoto.es

Post Top Ad

Post Top Ad

domingo, 1 de septiembre de 2019

FINITO INDULTA UN TORO DE BOHÓRQUEZ Y SALE A HOMBROS JUNTO A LEA VICENS

28/08/2019 Casas Ibáñez (Albacete), más de media plaza, con 3.000 entradas vendidas. Seis toros de la ganadería de D. Fermín Bohórquez, dos para toreo a caballo y cuatro a pie. Corrida de igualada presentación, con pesos en torno a los 500 kg. Nobles y con fijeza, a destacar por su juego el cuarto y el quinto, que fue indultado.


Paró Lea Vicens a su primero en el centro del ruedo, tras correrlo brevemente por el perímetro del ruedo. Tras un rejón de castigo en buen sitio, puso tres buenas banderillas con Diluvio. El toro perseguía los caballos con nobleza, pero se fue parando conforme avanzaba la faena y, ya con Bazuka, con el que puso tres banderillas más tuvo que emplearse la rejoneadora, provocando las embestidas con la grupa. Tras las cortas con Gacela, entró a matar, consiguiendo clavar el rejón de muerte en buen lugar. Paseó la primera oreja de la tarde.

Recibió Finito de Córdoba al segundo de la tarde con templadas verónicas. Cumplió el toro en la única vara que tomó. Comenzó la faena de muleta a media altura, tratando de hacer romper al toro hacia delante. Fue surgiendo una faena de buen gusto y lentitud, con el torero saboreando cada uno de los pases. Surgían los naturales despaciosos, como toreando para él. Pero el toro se fue viniendo abajo y acabó parado, por lo que la faena no pudo alcanzar cotas más altas. Tras un pinchazo hondo, cobró una estocada entera, pese a lo cual tuvo que hacer uso del descabello. Fue ovacionado.

Filiberto trató de fijar al tercero templándolo ya de capote. El toro evidenciaba cierta blandura y tomó un puyazo sin codicia. Tras cambiarse de tercio tras el segundo par de banderillas, Filiberto inició el trasteo muleteril sin obligar al toro, aliviándolo por alto. Lo probó con el pitón izquierdo, consiguiendo algún natural de mucho mérito, ya que el toro se iba viniendo abajo. Cuando se aplomó el animal, el torero recurrió al arrimón, tratando de arrancarle los muletazos de uno en uno, a base de cruzarse al pitón contrario y ponerle la muleta en la cara. Tras una estocada entera ligeramente desprendida, recogió una ovación.


El cuarto de D. Fermín Bohórquez salió galopando con el cadencioso tranco propio de los Murubes. Lo corrió Lea Vicens por el anillo con la yegua Guitarra y ya en el centro del ruedo clavó en todo lo alto el rejón de castigo. A lomos de Gacela, la faena comenzó a tomar vuelo, con el toro tomando con celo y fijeza la grupa del caballo que galopaba a dos pistas. Puso dos banderillas con Gacela y otras dos con Diluvio, dejando llegar mucho al toro. Las lanzadas con Deseado en banderillas cortas terminaron por levantar al público. Mató de certero rejonazo, entero, aunque algo trasero y perpendicular, siendo premiada con las dos orejas y el rabo.

El que hacía quinto era un toro de bonitas hechuras, distraído de salida, al que le costó fijarse en el capote que le ofrecía Finito de Córdoba. Cuando el matador consiguió pararse con él, le dio un par de buenas verónicas, cada una por un pitón, rematadas con una media “marca de la casa”. Tras un puyazo que el toro tomó sin mucha codicia, el sobresaliente, Jorge Martínez “Paquiro” pudo gustarse en el quite, con dos verónicas a compás abierto que fueron aplaudidas por el público. Se nota que al matador le gusta el toro y, tras unos muletazos iniciales de tanteo, comienza a trazar una faena llena de torería y sentimiento con la mano derecha. De su muleta brotaban derechazos largos y templados, con la muleta barriendo el suelo, sintiéndose el torero. A cada momento, se le ve a Finito entendiéndose mejor con el toro y transmitiendo emoción al tendido. Se echa la muleta a la izquierda y traza una serie de naturales con los riñones encajados y los pies clavados en la arena. Vuelve a la mano derecha y el tiempo va pasando mientras el toro no se cansa de embestir, arrastrando el hocico por la arena, ni el torero de torear ni el público de verlo. Se empieza a escuchar un runrún de indulto, mientras Finito va alargando la faena y va luciendo al toro, que sigue tomando los vuelos con fijeza. El presidente da orden de entrar a matar, pero el ganadero pide desde el callejón que se le perdone la vida al toro, la petición se extiende por el graderío y ya es clamorosa. Asoma el pañuelo naranja por el palco presidencial y el propio torero lleva al toro hasta la puerta de toriles. Se premia a Finito con los máximos trofeos simbólicos y da una lentísima vuelta al ruedo paseando dos orejas y un rabo y recogiendo las ovaciones del entregado público.

Pasan ya las nueve de la noche cuando salta el sexto al ruedo. Filiberto lo lleva por verónicas desde el tercio a los medios. Cumple, sin más, el toro en el caballo. Trata el matador de torear con temple y alargando la embestida por el pitón derecho. Al natural, con la muleta baja, se cruza con el toro en las cercanías, sacando los muletazos de uno, encajado y cargando la suerte, dándole el tiempo necesario entre un pase y el siguiente. Falla a espadas y el premio a su labor se queda en una ovación.

Al finalizar el festejo, Lea Vicens y Finito de Córdoba salieron a hombros por la puerta grande.

LAS FOTOS

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Post Top Ad